En la Chinita cantamos por la memoria y la paz
Conjunto de items
Nombre de la IMH
En la Chinita cantamos por la memoria y la paz
Nombre alternativo de la IMH
La Chinita
Año de apoyo
2019
Actor que impulsa la IMH
Actores que apoyan la IMH
Descripción
El Colectivo La Chinita es un proceso comunitario conformado por 30 familiares y amigos de las 35 víctimas y 17 heridos de la masacre de La Chinita. Esta masacre fue cometida el 23 de enero de 1994 durante una fiesta realizada por una familia que habitaba el barrio Obrero en el municipio de Apartadó, con el fin de recoger fondos para los útiles escolares de los niños, niñas y adolescentes que comenzarían sus estudios académicos ese año.
La autoría de la masacre fue atribuida a diferentes grupos armados, pero solo años más tarde se determinó que algunos integrantes del V Frente de las FARC habían entrado al barrio para atacar a simpatizantes del movimiento político no armado Esperanza, Paz y Libertad y obtener el control territorial de los espacios abandonados por la desmovilizada guerrilla denominada Ejército Popular de Liberación - EPL. En medio de esta disputa los habitantes del barrio Obrero fueron los que más sufrieron las agresiones de esta guerra entre diferentes actores armados como consecuencia de la estigmatización de la que fueron objeto, al ser señalados como simpatizantes de la disidencia del EPL o, por otro lado, del movimiento político no armado Esperanza, Paz y Libertad, fundado tras la desmovilización de esa guerrilla.
El principal obstáculo que ha enfrentado la comunidad de La Chinita ha sido la espera durante 26 años de un informe que esclarezca lo sucedido y lograr una reparación integral frente a su proceso de resiliencia como sobrevivientes. Por ejemplo, en el tema de justicia, en 1995 el Tribunal Nacional dictó una sentencia de primera instancia condenando a más de 20 implicados en la masacre, pero en 2005 la Corte Suprema de Justicia anuló la sentencia por medio de casación, argumentando que a los implicados se les violó el derecho a la defensa. Tras los Acuerdos de la Habana, y para satisfacer los derechos a la verdad y a la justicia de las víctimas, el proceso pasó a manos de la JEP.
Otra dificultad es el desplazamiento que generó el hecho victimizante. Muchas familias ya no viven en el barrio y residen en otros municipios de Antioquia y Córdoba. Este factor de desarraigo territorial ha impedido la vinculación social con su territorio. Otras familias siguen habitando La Chinita a pesar de la estigmatización y esperan a que sus voces sean tenidas en cuenta en la construcción de paz en Colombia.
Solo en el año 2016, durante la firma del Acuerdo de Paz, las FARC hicieron presencia en el Barrio Obrero-La Chinita para pedir perdón por este hecho victimizante a los familiares y sobrevivientes de la masacre. Esto generó que el Colectivo La Chinita tuviera como principal propósito difundir las memorias que tienen sobre su proceso comunitario, sus familias, la construcción de paz territorial y el diálogo intergeneracional con los niños, niñas y adolescentes de sus comunidades.
En este contexto, la Iniciativa de Memoria Histórica del Colectivo La Chinita inició en el segundo semestre de 2019. En los tres talleres de memoria histórica y lenguajes creativos, los integrantes del colectivo decidieron componer una canción titulada “En La Chinita cantamos por la memoria y la paz”. La letra de la canción surgió de los diferentes ejercicios desarrollados en los talleres sobre memorias colectivas. Todos hicieron parte del proceso de construcción colectiva, seleccionando palabras clave, frases y metáforas que daban cuenta de su historia como comunidad. También escogieron al unísono el ritmo: bullerengue sentao. Este ritmo típico del Caribe colombiano representa sus raíces campesinas y afrodescendientes y narra con sus tambores la historia de la esclavitud y de la libertad de sus habitantes y de este territorio.
Además de la canción, el Colectivo La Chinita quiso presentar un videoclip para evidenciar que, a pesar de la guerra y la tristeza, la fiesta de la paz debe continuar. En este, los integrantes del colectivo resaltan la importancia de la familia, del compartir, de la amistad y de su territorio. El videoclip fue grabado en las casas de algunas integrantes del colectivo y en la Calle de La Esperanza, lugar en el cual sucedió la masacre, pero que hoy es habitado nuevamente por la alegría, la reconciliación y la paz.
Finalmente, se incluyen algunos relatos cortos de las familias, construidos en los talleres sobre la concepción que tienen acerca de su territorio, la familia (comunidad), la memoria histórica y la paz. En este proceso, el diálogo intergeneracional y el papel de la mujer como sobreviviente, como portadora de memorias y reconciliadora, marcan una pauta en la representación de la vida cotidiana del barrio Obrero-La Chinita y en Urabá.
Objetivo de la IMH
Fortalecer las capacidades de memoria de los familiares de las víctimas de la Masacre de la Chinita a través de ejercicios pedagógicos, comunicaciones y expresiones plásticas
Lugar en el que se desarrolló la IMH
Apartadó (Antioquia, Colombia)
Lenguaje expresivo
Comunicaciones
Hechos victimizantes
Masacre



